De las tortillas prehispánicas al queso español, nació un clásico mexicano. Tortilla suave y relleno fundente que conquista paladares. Tradición y sabor que no fallan.
La quesadilla nace del encuentro entre dos mundos. Por un lado, las tortillas de maíz —y después también de trigo— que ya formaban parte de la alimentación mesoamericana mucho antes de la llegada de los europeos. Por otro, el queso, incorporado tras la presencia española y convertido con el tiempo en parte natural de muchas cocinas mexicanas.
De esa unión surge una de las preparaciones más simples y más efectivas de México: tortilla caliente, relleno sabroso y queso fundente. Su fuerza está precisamente en eso, en lograr mucho con pocos elementos.
En Liber la trabajamos desde esa lógica: un clásico que admite variantes, pero que siempre mantiene su esencia. Tortilla suave, interior generoso y un resultado que nunca falla.