Popular en Bolivia, donde la tucumana se hace frita y crujiente. Relleno jugoso con carne, papa y especias, con su punto picante. Diferente, intensa y absolutamente adictiva.
Masa frita, dorada y crujiente, rellena de carne de ternera picada, sazonada con cebolla, huevo duro, aceitunas y condimentos tradicionales.
Carne de ternera, queso, pico de gallo y jalapeños.
De las tortillas prehispánicas al queso español, nació un clásico mexicano. Tortilla suave y relleno fundente que conquista paladares. Tradición y sabor que no fallan.
Queso y carne picada vegetal casera.
De la Reina Pepiada, nacida en Caracas en los 50. Pollo jugoso y frescura con guacamole aparte. Clásica, cremosa y redonda.
Inspirada en la “pelúa” venezolana. Carne mechada jugosa y queso fundente. Intensa, cremosa y brutal.
Mantequilla, carne de ternera mechada y sazonada.
Pan de maíz indígena, nacido mucho antes de América. Crujiente por fuera, suave por dentro y listo para todo. Origen puro que sigue vivo.
De Frankfurt a Frank, de Frank a Francisco, y así Pancho. Un clásico viajero que en el Río de la Plata se hizo propio. Salchicha jugosa, pan suave y puro sabor callejero.
De nombre europeo, corazón rioplatense. Chistorra jugosa, especiada y directa. Sabor callejero con carácter.
De Frankfurt a Frank, de Frank a Francisco, y así Pancho. Un clásico viajero que en el Río de la Plata se hizo propio. Salchicha jugosa, pan suave y puro sabor callejero.
Antes del BBQ, ya se hacía en el Caribe indígena. Cerdo cocinado lento hasta deshacerse. Ahumado, jugoso y brutal.
Smashed burger en exquisito pan brioche, doble carne 100% ternera, pepinillo, cebolla caramelizada, salsa de queso y mostaza.
Nacido en las brasas gauchas del siglo XIX. Chorizo a la parrilla, pan crujiente y puro sabor argentino, rioplatense y latinoamericano. Ícono callejero y festivo.